FESTIVAL NUEVAS BANDAS
Plaza La Castellana, Caracas
(Julio 24 y 25, 2010)

La celebración de los 20 años del Festival Nuevas Bandas transcurrió de la mejor manera posible, con un buen nivel de bandas concursantes e invitados nacionales a la altura. Además, el cierre de ambos días trajo auténticas sorpresas que se convirtieron en los puntos álgidos de toda la jornada.

No es un secreto que mantener a flote cualquier iniciativa cultural en Venezuela es una tarea complicada, por ello es que este festival tiene tanto mérito, más allá de las críticas que se le puedan hacer relacionadas con la escogencia de las bandas –que por demás nunca dejará de pasar porque es imposible contentar a todos. A lo largo de 20 años han pasado por su tarima, desde la época en que se realizaba en teatros, una extensa cantidad de bandas que forman parte de la historia del rock venezolano, bien sea como concursantes –ganadoras o no– o como invitadas. A todo eso hay que agregar a visitantes como Los Tetas y Funkreal (Chile), Enrique Bunbury, Pony Bravo y Tom Cary (España), Juanes, Skampida, Koji K’ Utho, Sonorama, Pornomotora (Colombia), Sr Loop y Cienfué (Panamá), Pluramon (Alemania) y otras más.

La ocasión fue propicia para ensamblar un video que de forma resumida recordara mucho de lo ocurrido en esos años, el cual fue proyectado al cierre de la jornada del domingo, entre banda y banda. Quizá no todos pudieron verlo y escucharlo debidamente, ya que el audio se perdía un tanto en el ambiente ruidoso y por una mezcla que por momentos confundía voz y cortina musical, pero cumplió su cometido, en especial para que los más jóvenes pudieran acercarse a un pasado que no vivieron.

La edición 2010 no contó con invitados internacionales, precisamente porque el énfasis estuvo puesto en destacar lo que se ha hecho en el país durante dos décadas de festival. Por ello, las dos actividades más ambiciosas se destinaron a destacar a algunas bandas ganadoras que aún existen (el domingo) y a una serie de canciones emblemáticas (el sábado). El festival, además, contó con otros eventos complementarios, como la muestra de documentales que se mostró en el Centro Cultural Chacao, el fabuloso concierto de Monsalve y Los Forajidos (reseñado aparte), el concierto de reggae en El Llanito y el Festival de Arte Sonoro.

La primera jornada fue abierta por White Offens, que participó en el Intercolegial. En seguida apareció Micro CCS –experiencia basada en el uso de viejas consolas de videojuegos y teclados de 8bit–, una agradable sorpresa protagonizada por la propuesta minimalista del dúo UI y Ebot, y el electro pop de Los Humanoides.

La primera banda concursante fue Para Llevar, un indie rock proveniente de Maracaibo. Fue seguida por el sexteto caraqueño Tequila and Caroline, grupo cultor del screamo. Un gran performance, reconocido incluso por aquellos ajenos a esa tendencia. Luego tocó Lebronch, una banda con cierto rodaje en Caracas y con un disco en circulación. No decepcionaron. Su pegadiza mezcla de pop, reggae y punk, y una buena escena, cala entre el público. Si no hubiera participado Alfombra Roja podrían haber sido los ganadores. El siguiente grupo participante fue el cuarteto Chupi Lumpi (ver Ladosis #9), con un indie rock de corte bailable. Durante su performance apareció el grupo Fibonacci –que se postuló para el festival pero no fue elegido– montado en una grúa tocando su música. Su paso llamó la atención principalmente de los que estaban en la periferia de la plaza, lo que en definitiva influyó en la atención prestada a Chupi Lumpi, en realidad los únicos perjudicados por la acción. El resto de los asistentes no se enteró. No quedó claro cual fue la razón que los llevó a aparecer tocando en paralelo a otra banda, habiendo tantos calles y plazas en Caracas para pasear la música. Para muchos quedó claro que la razón de fondo era crear polémica y así generar interés.

El turno siguiente fue para el quinteto valenciano Alfombra Roja, que sorprendió con su contundente sonido rocanrolero, que a la postre la convirtió en la banda ganadora con todo merecimiento. La audiencia les pidió otra.

Uno de los grandes invitados fue la banda de Puerto La Cruz, Tomates Fritos. Doce años después de haber concursado, su sonido es sólido, tremendamente sincero y contagioso. Una gran presentación, que precedió al que para muchos fue el mejor momento de este festival y probablemente el punto álgido en muchos años. La banda conformada por los guitarristas Carlos Eduardo Reyes (Chucknorris, Claroscuro) y Gustavo Guerrero (Cunaguaro Soul, Bacalao Men, Monsalve), el bajista Pavel Tello (Caramelos de Cianuro) y el baterista Claudio Leoni (Babylon Motorhome, Spias, Los Domingues) montó una serie de piezas emblemáticas, que fueron ejecutadas con gran pasión. Las piezas escogidas fueron: “Mantarraya” de Claroscuro (cantada por el propio Reyes), “Sutil sonido” de Pacífica, “Carnaval” de La Leche y “Fe” de La Muy Bestia Pop (cantadas por Carlos “Fresa” Mata de Subsonus); “Uñas asesinas” de Seguridad Nacional y “Tamborero” de La Misma Gente (con PTT Lizardo en la voz); “Descargar” de Sentimiento Muerto y “Políticos paralíticos” de Desorden Público (cantadas por Horacio Blanco); “Dinamita” de La Puta Eléctrica y “El martillo” de Caramelos de Cianuro (con Azier Cazalis en la voz); y finalmente “Terrenal” de Dermis Tatú, cantada por Reyes y Guerrero. El público disfrutó a lo grande.

El segundo día fue abierto por Bioshaft, otra joven banda salida del Intercolegial. Los Paranoias fue la primera agrupación invitada del domingo, que saldó su presencia con un buen show. El reggae-pop de Rawayana abrió el grupo de concursantes, seguido por el grunge de Las Locuras de Tomasito y el metal alternativo de Prozak (Barquisimeto). El death metal melódico –si cabe la denominación– de Agonía tuvo acogida entre parte del público y alejó a otro sector. Cerró el concurso la banda de Punto Fijo, Merlot, tras la cual quedaba claro que la ganadora provendría de la primera jornada.

Un invitado que generó sensaciones variadas fue El Arca, cuyo refinado ska jazz quizá sea para otro ambiente, aunque probablemente no supieron escoger el repertorio más adecuado. Aún así, muchos lo disfrutaron y agradecieron después de una avalancha de grupos de sonido pesado.
La parte final fue protagonizada por Caramelos de Cianuro, Los Mentas, Candy 66, Liquet, Mochuelo, Skin, Viniloversus, La Vida Bohème y Fordelucs, ganadoras del festival (excepto CDC que participó cuando no había triunfador). Cada uno interpretó un tema propio, mientras se proyectaba el video documental entre una y otra.

El sonido estuvo bastante bueno, aunque las exigencias de la alcaldía no permitían pasar de cierto nivel de potencia. El lugar quedó pequeño, abarrotado por todos lados, por lo que la organización ya debería pensar en mudarlo de locación. A destacar que todo transcurrió sobre ruedas, con una impecable producción que cumplió con los horarios indicados en el programa de mano. Tampoco hubo hechos que lamentar con el público, que disfrutó sanamente. Nos vemos en el 2011.

Carla Villegas