Dermis
Tatú
Después de su viaje a Bogotá, y de unos pocos recitales en Caracas
y otras ciudades venezolanas, en 1992, Sentimiento Muerto se separó. Sus
integrantes tomaron rumbos distintos.
En 1993, Cayayo Troconis en la guitarra
y coros, Sebastián Araujo en la batería, Héctor
Castillo en el bajo y el ex Pasión por la Carne Alí Venturini
en la voz y percusión, integraron Dermis Tatú,
el primero de los proyectos musicales de cualquiera de los ex
miembros de Sentimiento Muerto. Poco antes de su debut, Venturini
dejó el grupo, convirtiéndose ahora en trío,
mostrando en su repertorio una amalgama de hard rock y funk.
En 1995, Dermis Tatú viajó a Buenos
Aires para grabar su único legado discográfico
titulado La mató, la violó y la picó. En
1997 el conjunto se separó.
Dermis Tatú, paralelamente a su
trayectoria, sirvió de formación soporte para Cangrejo,
el ex baterista de la banda Seguridad Nacional, empleando la
denominación de Los Locos de Dios.