Spiteri o el disco de la culebra.

Spiteri o el disco de la culebra, como se le conoció en la Venezuela de 1973, se convirtió en una grabación de culto para el rock nacional. Eran venezolanos grabando en Europa haciendo un rock fusión nunca antes escuchado; era nuestra música pero en un formato absolutamente contemporáneo, casi adelantado a su época.

Enamorados de la agrupación británica Traffic y con una gran carga de feeling latinoamericano, los hermanos Charles y Jorge Spiteri decidieron partir a Londres a principio de los años setenta y probar suerte como músicos.

En la travesía ejercieron múltiples actividades: lavar platos, estudiar cine, cortejar, vagabundear y amaestrar sus instrumentos y estilo compositivo. Entre el frío, la penuria económica y el contacto con el epicentro del rock de vanguardia londinense surgen los temas que conforman en este disco.

Jorge y Charles se codearon con George Fame, Alan Price, Steve Winwood, Bob Marley, Osibisa y todo el potente underground del Reino Unido. Al poco tiempo se convirtieron en la respuesta británica al fenómeno Santana. Como planteo en Crónicas del Rock fabricado acá (2002), los hermanos Spiteri, junto a Bernardo Ball, José "Joseíto" Romero, José Manuel "Chema" Arias, Rubén "Micho" Correa y Leonel Gribson, lograron un álbum cuyo contenido era pura experimentación: "entre el inglés y el español, las composiciones y arreglos de Jorge Spiteri nos abrían un nuevo horizonte, donde se confundía el folklore venezolano, elementos afrocaribeños, hard rock, baladas cargadas de bolero; todo con una gran influencia de grupos como Traffic y, por supuesto, Santana. Era un adelanto de lo que vendría en el próximo quinquenio musical: la fusión."

Treinta y cinco años después, Spiteri sigue siendo una producción fresca. Podemos escuchar este disco y trasladarnos a un determinado momento en la evolución del rock, pero igualmente percibir como hay contenidos que bien podrían ser retomados y hacer un rock más de acá, un ADN que hay que transmitir.

A este diamante de nuestra discografía decidimos agregarle grabaciones extras: los demos que se hicieron para ser presentados a las disqueras, composiciones inéditas y un extraordinario ejercicio como es la versión de "I'm a man" de Steve Winwood, registrada luego de la grabación del álbum y en la que se incorpora una sección de metales, el paso siguiente del grupo Spiteri. Finalmente escucharemos la voz del desaparecido Charles "Charlie" transmitiendo, vía grabación en cassette, la emoción haber rescatado estas cintas que tenían años desaparecidas.